Un Fiat Cronos descontrolado protagonizó una persecución policial por el sur del conurbano bonaerense, desde Avellaneda hasta Quilmes, a velocidades que triplicaban el límite urbano, hasta chocar en la esquina de Raposo y Lynch.
El conductor, un hombre de unos 40 años, ignoró señales de alto y sirenas, poniendo en riesgo a peatones y vehículos; el choque involucró al patrullero policial y un auto estacionado que frenó el impacto contra una casa.
El perseguidor resultó herido leve y fue detenido e internado en el Hospital Belgrano; también se lesionó el policía, mientras el dueño de casa, Ramón, escuchó el estruendo cerca de la medianoche y salió a ver el desastre.
Ramón relató que su auto propio actuó de escudo, protegiendo la camioneta de su hijo guardada dentro y evitando daños mayores a la vivienda, donde duerme su hijo cerca de la vereda.