Una persecución policial en el sur del Conurbano bonaerense culminó en un violento choque en Raposo y Lynch, entre Avellaneda y Quilmes, donde un conductor de Crono, posiblemente drogado o alcoholizado, impactó un patrullero que intentaba cortarlo.
El incidente inició en Bernal, con zigzagueos intimidantes contra colectivos y peatones, pasando por Sarandí. El patrullero volcó e incrustó en una casa y un auto estacionado, dejando dos policías heridos en el hospital Iriarte y al conductor detenido para tests en el hospital Belgrano.
Ramón, dueño del auto Steve Way destrozado usado para su trabajo en construcción, relató que una explosión lo despertó a medianoche y vio el impacto doble que destruyó su vehículo, perdiendo un día laboral.