Payadores jóvenes continúan improvisando décimas en la noche de la Fiesta Nacional de la Guitarra en Dolores, transmitida en vivo.
Pablo, el payador de oficio, se presenta con su guitarra elocuente y relata su alegría por debutar en su pueblo Gaboto junto a su gente. Explica que no se siente poeta sino que escribe lo que siente, tropezando con los dedos en la guitarra pero defendiéndose con acordes simples como mi y dominante.
Pablo comparte que le gusta cuando el público escucha y aplaude porque le llena el pecho, mientras lucha por su arte. Aprendió de las pérdidas a levantar la cabeza y guarda las penas para llorar puertas adentro, sin quejas ante las críticas.
Los versos evocan el camino y el destino, cabresteando al destino mientras cantan. Al final del segmento, anuncian a Miqueas Jiménez representando a la juventud payadora.