Una fuerte discusión estalló en el panel cuando un invitado acusó a Marcelo de estar en TV pública por acomodo de Adorni, desatando gritos e insultos como desubicado e irrespetuoso. Marcelo defendió su carrera en Clarín y se negó a que cuestionen su mérito profesional.
Martín Catalá intervino señalando que el cuestionado es Adorni y no los panelistas, mientras el intercambio escaló con reclamos sobre invitaciones a asados y manejo de tiempos en el programa. El conductor intentó mediar pero la tensión persistió.
Marcelo anunció que se iba para subirse a un avión, mandando un beso antes de cortar la charla, en medio del caos por el escándalo del Tango 01 y la prédica anticasta del gobierno.