Lucas, novio de Luana, participante de Gran Hermano, la confrontó vía holograma en un careo televisivo, revelando infidelidades previas con amigos, un personal trainer llamado Elegante y una vida paralela de siete u ocho meses. La acusó de dejarle el camino libre para infidelidades dentro de la casa, mencionó un bolso olvidado en un encuentro sexual y detalló traiciones durante un crucero en el Caribe y entrenamientos, todo ante millones de espectadores.
Luana se quebró, defendió que solo abrió la relación al entrar al reality, negó acciones dentro de la casa y pidió no exponer intimidades privadas. Exigió hablar de las perras en común y sus pertenencias, mientras Lucas insistía en tener pruebas irrefutables y la dejó con sus cosas en la casa familiar.
El panel de El diario de Mariana explotó en debate: criticaron la violencia mediática del programa, la humillación pública sin escape para Luana, el impacto en Lucas expuesto nacionalmente y el uso sensacionalista por rating bajo en Telefe. Invitaron a Claudio Papucho Di Lorenzo, ex participante, quien calificó el momento de "balazo de agua fría" por la sorpresa y falta de defensa. Discutieron si Luana invisibilizada confesó infidelidades en streaming y si el careo fue cruel o merecido.
Panelistas compararon la exposición con entraderas o linchamientos, negaron que infidelidad sea delito pero condenaron la escenificación televisiva. Mencionaron figuras como Andrea con capelina en gala, Janina, Brian y Carina que acapararon atención, y previeron denuncias contra Gran Hermano por este incidente y prácticas racistas pendientes.