Miguel Ángel Berlini falleció en noviembre de 2025 durante una cirugía odontológica menor de implantes cigomáticos en la clínica Robles de Viedma, Río Negro; su familia denuncia mala praxis y que la clínica sigue operando normalmente.
La intervención, programada de 9 a 12 de la mañana con sedación y anestesista pago por el paciente (800 dólares), se extendió horas sin información: la familia esperó hasta las 17 horas, cuando el odontólogo Miguel Galeano y el cirujano estético Robles les comunicaron un paro cardiorrespiratorio y 50 minutos de reanimación fallida, sin anestesista presente ni desfibrilador.
La hermana Alejandra Berlini relató el caos: nadie informó durante horas, desaparecieron recepcionistas y enfermeras, un abogado apareció a la 13:30, y una enfermera sugirió no hacer autopsia para evitar "cuerpo feo". La policía custodiaba el quirófano y obligó a declarar.
El abogado de la familia, Sebastián Buzo, está presente; imputados incluyen al odontólogo de Viedma que alquiló el quirófano, el estético Robles y personal de la clínica, que funcionaba sin interrupciones pese al caso.