María llevó al Banco de Joyas la herencia de su padre fallecido hace tres meses: un reloj Rolex Daytona de oro con malla blindada, monedas antiguas chilena y mexicana, un lingote de oro suizo de 100 gramos, una moneda argentina y un anillo de platino con brillante de 2,5 quilates.
El tasador verificó la calidad de las piezas de inversión y confirmó que la piedra del anillo es excelente con dos quilates y medio. María reveló que ni su familia sabe de estos objetos y planea usar el dinero para problemas familiares y arreglar la casa.
Banco de Joyas ofreció 22.500.000 pesos por todo el lote. María aceptó venderlo todo. Pidieron personal de seguridad y un taxi para ella por la gran suma de dinero.
María agradeció por confiar en el lugar y se despidió mientras le preparaban el pago.