El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, criticó el descontrolado precio del petróleo, que cerró en 96 dólares el barril Texas, vinculándolo a la irresponsabilidad de las guerras mundiales como la de Oriente Medio.
Lula señaló que el Brent pasó de 77 a 114 dólares, bajó a 99 y ahora ronda los 100 dólares, lo que eleva combustibles globalmente, con gasolina en Estados Unidos subiendo un 20%.
El líder brasileño urgió a gobiernos a evitar que la carga económica recaiga en la población vulnerable y anunció medidas para amortiguar el impacto en consumidores, asegurando que la guerra no llegue al bolsillo del chofer, camionero ni al plato del pueblo con frijoles y ensalada.