Los vecinos de La Madrid en Tucumán viven una crisis peor que el temporal de 2017, con casas inundadas hasta las rodillas, colchones, heladeras y teles flotando en barro, obligados a acampar bajo gazebos en la ruta 137 desde el martes con familias enteras, niños y discapacitados.
En entrevistas en vivo, residentes como Carmen, Mili y otros denuncian abandono total: nadie del gobernador, delegado ni autoridades los ayuda, pese a cortar la ruta para drenar y dejarlos encerrados del otro lado del puente, con pérdidas totales y sin tiempo para sacar pertenencias.
Expresan tristeza, bronca y angustia por falsas seguridades previas, sin helicópteros ni asistencia oficial; solo vecinos de Termas, Tacorralo y San Pedro trajeron agua y comida, mientras piden al gobernador que los vea en su desesperación.
El agua bajó un metro pero persiste, superando el doble del volumen de 2017, con autos y sillas afuera y mascotas atadas en la ruta cortada con barricadas.