Estados Unidos ofrece hasta 10 millones de dólares por información sobre el nuevo líder supremo iraní Mojtaba Khamenei y otros altos mandos de la Guardia Revolucionaria Islámica, acusados de terrorismo global. El Departamento de Estado promete protección y reubicación segura a quienes aporten datos vía canales encriptados como Signal, en un esfuerzo para desestabilizar el régimen desde adentro.
La lista incluye al jefe del staff supremo de la oficina del líder, el secretario de Defensa, asesores militares como Yamaná Rahim Zafabi y Ali Arihani, además de Ali Tariyani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional. Analistas destacan el rol religioso del líder como símbolo unificador en Irán, clave para mantener la coalición popular y la Guardia Revolucionaria.
En Israel, tras 15 días de conflicto, la población mantiene la vida normal: clases a distancia por Zoom, trabajos habilitados con refugios cercanos, gimnasios reorganizados en cuartos seguros y bodas en búnkeres. Corresponsal Gaby Astrosky reporta pilates en camillas de refugios y aplicaciones de citas subterráneas, reflejando un espíritu resiliente.
Los hospitales israelíes no colapsan gracias a salas subterráneas en estacionamientos y terapias intensivas protegidas, permitiendo traslados rápidos y continuidad en tratamientos. Mientras, la guerra informativa escala con publicaciones en redes de la Casa Blanca usando videojuegos retro como Wii Golf para burlarse de Irán.
Benjamin Netanyahu enfatiza que el cambio en Irán debe venir del pueblo, apoyado por Israel y Estados Unidos para derrocar el régimen terrorista.