La Casa Blanca publica videos virales en redes sociales comparando ataques militares contra oficiales iraníes con videojuegos retro de Wii y bowling, mezclando explosiones reales de bombas con música original de Nintendo para transmitir un mensaje de precisión y control absoluto. Los panelistas destacan detalles como strikes, colores patrióticos y la estética para llegar a audiencias no tan jóvenes, enfatizando que Estados Unidos presenta la guerra como un juego fácil donde eliminan enemigos como bolos.
En respuesta, China difunde un video ridiculizando el Escudo de las Américas, programa liderado por Estados Unidos con países como Argentina contra narcotráfico e importaciones chinas, mostrando el águila americana atrapada en palomitas durante la cumbre de Donald Trump con líderes latinoamericanos. Irán y aliados usan narrativas alternativas para contrarrestar la propaganda estadounidense.
En este contexto geopolítico, Cuba anuncia la liberación de al menos 50 presos políticos y el presidente Miguel Díaz-Canel confirma el reinicio de conversaciones con Estados Unidos tras la caída de Maduro en Venezuela, que también liberó presos. Analistas interpretan esto como una rendición cubana, aislada sin apoyo ruso ni venezolano.
Gaby Astrosky describe la rutina en Israel con hospitales subterráneos que no colapsan y cenas familiares pese a alarmas, mientras el turista Ariel relata el estrés acumulado por alertas constantes durante su estadía varado en el país, recomendando preparar bolso con pasaporte y agua.
Estados Unidos mantiene recompensas de hasta 10 millones de dólares por información sobre líderes iraníes como Mojtaba Khamenei y la Guardia Revolucionaria, prometiendo protección a delatores.