Israel planea enviar bombas bunker busters de 30.000 libras que penetran hasta 80 metros de concreto para destruir instalaciones subterráneas iraníes y agotar su capacidad de drones, según análisis en el programa. El experto explica que Irán produce solo unos 100 drones por mes, no miles como China, por lo que su stock se acabará pronto y permitiría una incursión terrestre con menor riesgo.
Los informes del Pentágono indican que los drones iraníes se agotarían la próxima semana, mientras Estados Unidos finaliza el envío de estas bombas devastadoras que dejan nada intacto bajo tierra. El panel destaca que esta estrategia cambia drásticamente el nivel de riesgo en el conflicto.
El analista Willy concluye su intervención agradeciendo la invitación y prometiendo más aportes futuros al debate.