Irán amenazó con cerrar el estrecho de Hormuz y atacar bases estadounidenses en el Golfo Pérsico si el conflicto se prolonga, en medio de una guerra asimétrica donde usa lanchas rápidas y torpedos contra el gigante portaaviones Gerald Ford de Estados Unidos.
El portaaviones, con capacidad nuclear para tres campos de fútbol y 75 aviones, sufrió un incendio en su lavandería que hirió a dos marineros, mientras un avión cisterna se estrelló en Irak matando a cuatro tripulantes. Donald Trump declaró que dañar esta flota es "imposible", respaldado por expertos que destacan su defensa electrónica, misiles Tomahawk y sistemas láser contra drones.
En Teherán, una marcha multitudinaria pro-régimen fue sacudida por una explosión cercana, posiblemente de un bombardeo israelí o estadounidense, mientras el hijo de Ali Khamenei asume como líder supremo ante rumores de que el ayatolá está herido por ataques de EEUU.
Imágenes muestran túneles iraníes con lanchas suicidas, similar a tácticas ucranianas contra Rusia, contrastando el poderío de destructores, cruceros y submarinos nucleares estadounidenses.