La inflación de febrero registró un 2,9% mensual, igual al de enero y por encima de todos los pronósticos de consultoras privadas y del gobierno, que subestimó el dato nuevamente. El editorial de Hora 23 destaca que este número es una alerta roja para el gobierno de Javier Milei, ya que su principal adversario no es la oposición sino la realidad económica.
A pesar de un dólar que bajó 3%, deflación en frutas y verduras del 1,3% y prendas de vestir con 0% de variación, la inflación general se mantuvo alta por aumentos en tarifas de servicios públicos, combustibles, transporte y carne. La inflación núcleo, que excluye regulados y estacionales, aceleró del 2,2% en enero al 3,1% en febrero, lo que agrava la preocupación.
El dato complica la reactivación económica, ya que obliga a mantener una política monetaria restrictiva con altas tasas de interés y sin crédito disponible. Los salarios pierden frente a la inflación, el consumo no se recupera y sectores como la construcción esperan recomposición salarial y financiamiento, según anticipa Gustavo Weiss de la Cámara de la Construcción.
Para marzo, las consultoras como la de Marvin Rapetti pronostican 3%, con presiones de tarifas, combustibles por la guerra en Irán, inicio escolar y servicios privados como prepagas que se ajustan por inflación pasada. El gobierno apuesta a que los argentinos saquen dólares del colchón para impulsar reservas y pesos en circulación, pero el riesgo político crece si la economía queda empantanada.