Ailín llevó a Leiva Joyas la herencia de su abuela y abuelo, incluyendo un Omega Speedmaster automático de acero de la gama Moonwatch y cuatro diamantes grandes, con el objetivo de financiar un viaje familiar a Cancún, el sueño de toda la vida de su madre. El experto confirmó que el reloj, aunque usado, funciona perfectamente y suma valor, mientras que los diamantes resultaron ser genuinos: dos de gran tamaño con tonalidad regular y dos menores con buena pureza pero inclusiones naturales.
La familia es numerosa: Ailín, su mamá, hermano con cuñada y tres hijos, más su propio hijo. El tasador entregó el valor total de 43 millones 212 mil pesos, lo que emocionó a Ailín, quien exclamó que se iban a Cancún. El experto sugirió invertir el excedente en lingotes de oro, una opción segura y rentable que ocupa poco espacio y no se devalúa.
Ailín decidió tomar una parte en dólares para el viaje y el resto en lingotes, recordando el consejo de su abuela sobre invertir en oro. El experto completó los papeles y la asesoró para que quedara tranquila. Ailín salió sorprendida y satisfecha con la atención y la opción de inversión en lingotes, que no conocía previamente.