Vecinos de La Madrid en Tucumán viven en carpas improvisadas junto a la ruta 157 con toda su vida en bolsas, denuncian robos por desconocidos de afuera y temen nuevas lluvias que mojen las donaciones desorganizadas. Entrevistadas como Feliciana, Marta y una madre sola con hijo enfermo relatan haber perdido todo por dos metros de agua en sus casas, sin ayuda oficial ni bolsones pese a su situación vulnerable.
Un bebé duerme en el piso sobre una frazada donada mientras llegan ambulancias por descompensaciones, como una mujer que se desgarró caminando en el agua. El cronista Marco muestra ropa sucia y mojada apilada en el barro, y alerta sobre la llegada de agua desde Catamarca hacia Termas de Río Hondo en Santiago del Estero, complicando todo en las próximas horas.
Plaga de bichos amenaza con escorpiones del tamaño de un celular, ofidios y dos boas encontradas ayer, más riesgo sanitario por falta de hospitales preparados para problemas respiratorios y pulmonares. Los inundados piden operativos urgentes de limpieza y desinfección en el pueblo, donde no hay nada desde el lunes pasado.
Olga, una vecina, critica al gobierno provincial por abandonar a la población pese a haber recibido 117 mil millones de pesos para planes prelluvia que nunca se ejecutaron, dejando alcantarillas tapadas con barro desde hace décadas y obligando a salir "como ratas" a pernoctar en la ruta. El panel en estudio denuncia indignación selectiva comparada con protestas piqueteras en 9 de Julio, donde bebés en colchones generaban escándalo pero acá nadie se queja.
La recuperación será "muy dura y larga", advierten, con el día después peor que el diluvio por la falta total de obras y asistencia.