La guerra en Irán favorece a la Argentina al impulsar los precios del petróleo, oro, plata y soja, commodities que exporta el país y que podrían generar casi 10.000 millones de dólares adicionales este año respecto al pasado. El analista destaca que estos mayores ingresos por exportaciones representan una oportunidad en medio del conflicto global.
Sin embargo, la situación presenta un gran talón de Aquiles para la Argentina: en un mundo convulsionado, surge el interrogante sobre el acceso al financiamiento externo. El país enfrenta vencimientos de deuda por casi 10.000 millones de dólares este año y más de 20.000 millones el próximo, lo que requiere bajar el riesgo país para destrabar inversiones.
El conflicto genera dudas sobre la nafta y las surtidores, además de presiones sobre la economía argentina que necesita reactivarse.