La Guardia Revolucionaria iraní reivindicó ataques devastadores con drones y misiles contra la Quinta Flota de Estados Unidos en el puerto de Mina Salman, en Bahréin. El comunicado oficial detalla golpes al sistema de defensa aérea, reservas de petróleo y personal estadounidense, además de anunciar el cierre del Estrecho de Hormuz. Fuentes israelíes y estadounidenses no confirmaron los daños, pero indicaron refuerzos en bases en Qatar, Kuwait y Bahréin, señalando que el conflicto persiste sin desescalada.
El precio del petróleo Brent superó los 100 dólares por barril debido a las amenazas de cierre del Estrecho de Hormuz, por donde pasa un quinto del petróleo mundial, equivalente a 20 millones de barriles diarios. Expertos advirtieron que podría llegar a 200 dólares, impactando aerolíneas, combustibles y naftas, con barcos petroleros detenidos e imágenes de algunos incendiados.
El Jerusalem Post reveló que el nuevo líder supremo iraní, Mostafa al-Khamenei, compró casas de lujo en Londres por 35 millones de libras con un préstamo de la compañía Topland, propiedad de hermanos israelíes-británicos Sol y Edi Sakai. La información, verificada por el Consorcio de Periodistas de Investigación, genera impacto por la paradoja entre la retórica antiisraelí y los negocios.
Majedet Bozorghi, abogada iraní exiliada en España, denunció que el régimen cortó comunicaciones internas hace 13 días, limitando el acceso a internet solo al gobierno, y mostró propaganda para ocultar protestas. Amenazó a ciudadanos, deportistas y la diáspora, con penas de muerte para jugadoras de fútbol femenino que desertaron, instando a proteger familias en Irán.
Nelson Castro, desde Tel Aviv, enfatizó que el régimen mantiene control pese a ataques israelíes contra la fuerza Basij, sin manifestaciones opositoras significativas ni colapso del liderazgo de los ayatolás, según inteligencia estadounidense citada por Reuters.