El Helicoide, emblemático edificio de Caracas concebido en los 50 como centro comercial futurista, se transformó en centro de tortura bajo el chavismo y ahora el gobierno interino anuncia su cierre para hacerlo centro cultural, según el informe de 26 Historias estrenado en La Tarde.
El proyecto original de arquitectos como Pedro Neuberger, Dirk Bornhorst y Jorge Romero Gutiérrez bajo la dictadura de Marcos Pérez Jiménez preveía rampas espirales para autos, boutiques, cines y helipuerto, pero quedó inconcluso tras el golpe de 1958. Pablo Neruda lo elogió y Salvador Dalí ofreció colaborar, pero litigios y crisis lo paralizaron, rodeado luego por barriadas y ocupado por miles en los 70.
En los 80, el gobierno de Jaime Lusinchi de Acción Democrática lo usó para inteligencia (DICIP), sentando bases represivas que Hugo Chávez exacerbó desde 1999 con el SEBIN, convirtiéndolo en cárcel para opositores con torturas documentadas por ONGs durante los 2000 y 2010.
Tras la captura de Nicolás Maduro en EE.UU. en 2026, el gobierno interino planea cerrarlo como prisión amid debates: unos lo ven como superación del pasado chavista, otros exigen memorial para víctimas. Conductores Karin y Marce García destacaron la inoperancia internacional y la responsabilidad inicial de Acción Democrática, pero culparon al chavismo por exacerbar el terror.
El informe usó fotos reales y animaciones IA para revivir la historia del edificio que refleja aspiraciones y tragedias venezolanas.