El panel analiza el colapso inminente del régimen cubano, que negocia con Estados Unidos bajo presión extrema mientras libera 51 presos políticos en gesto de buena voluntad con el Vaticano, coincidiendo con la proximidad de un aniversario revolucionario.
Miguel Díaz-Canel anunció la excarcelación de personas con buena conducta que cumplieron parte de su pena, en una práctica habitual del sistema penal cubano. Claudia Sheinbaum celebró el diálogo contra el bloqueo asfixiante, y México envió ayuda alimentaria, pero los panelistas denuncian que el bloqueo no afecta a las élites en Miramar ni al turismo en Varadero, donde hay restauración capitalista al estilo chino.
Ante revueltas populares por devaluaciones y campañas como la del Partido Obrero argentino por presos disidentes, el debate cuestiona si habrá democratización real, comparando con Venezuela donde persisten Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello pese a intervenciones de EE.UU. En Cuba, anticipan una transición más rápida por la desesperación económica, sin petróleo como Venezuela, impulsada por Marco Rubio con el hijo y nieto de Raúl Castro, quien controla lo militar y económico.
Geopolíticamente, EE.UU. busca neutralizar bases de Rusia, China, Irán y Hezbollah en América, con interés electoral en el voto hispano de Florida y remesas clave para Cuba. El régimen es inviable, forzando negociaciones con revólver en la cabeza.