El gobierno respaldó a Manuel Adorni ante el escándalo por llevar a su esposa en vuelo presidencial a Nueva York, alojarla en hotel y frases como "deslomarse", pese a incongruencia con discurso anticasta.
Jorge Gliotti analizó el impacto social mayor que judicial, tendencia en redes cinco días y costo simbólico para Adorni, quien ganaba poder interno como supervisor de ATM y posible candidato en CABA.
Adorni se disculpó por frase desafortunada, sigue agenda oficial en Nueva York con entrevistas a Forbes y visitas a Bolsa, volviendo en vuelo comercial propio.
Gobernadores reclamaron reunión con Milei que no ocurrió, solo saludos corteses; Adorni sí se reunió con ellos.
Gliotti ve daño irreversible en imagen de Adorni y dificultad para encuadrar agenda.