En la ruta 157 de Tucumán, familias evacuadas por la crecida del río en el pueblo Madrid viven desde el martes bajo lonas con niños, mascotas como perros, gatos y caballos, y adultos mayores, afectando a 15.000 personas. El periodista Sergio Ciriliano reporta en vivo la falta total de ayuda estatal, con vecinos durmiendo parados como pingüinos y rescatando lo poco posible de sus casas inundadas hasta el techo.
El veterinario Doc Romero alerta sobre el riesgo de leptospirosis en mascotas expuestas al agua contaminada, mientras residentes como Brian y José Gómez cuentan que ataron a sus animales para evitar que mueran y rescataron gatitos. No hay vacunas contra tétano ni cuadrillas oficiales; solo vecinos solidarios traen comida de termas cercanas como Río Onda y Granero.
María, madre de tres hijos con un abuelo inválido ciego, relata que su familia de 11 personas perdió todo y durmió tres días al costado de la ruta cortada para drenar agua, recibiendo ayuda solo de particulares. La ruta sigue bloqueada, dejando gente varada, y los riesgos incluyen vidrios, latas y pisos peligrosos donde entran descalzos.
La angustia es palpable: todos coinciden en que deben volver a empezar de cero, sin reconocimiento oficial ni elementos básicos como agua o productos de limpieza, en una situación desesperada para cientos de familias.