La especialista en consumo Celeste Sánchez explicó que los servicios como electricidad y gas traccionaron la inflación al eliminarse subsidios desde diciembre, con actualizaciones en enero y febrero que impactan fuerte porque son gastos inevitables a diferencia de la comida.
Sánchez comparó que uno puede reducir el asado por pastas más baratas, pero no se puede evitar usar electricidad, gas y agua diariamente. Anticipó preocupaciones para el otoño con la calefacción, recomendando evaluar opciones eficientes entre aire acondicionado, estufa a gas o radiadores.
El gas ofrece calor más duradero que el aire en modo calor, pero muchos edificios solo tienen electricidad, por lo que conviene aparatos con etiqueta A de eficiencia energética. Invertir en electrodomésticos que consuman menos ahorra a largo plazo en facturas, pese al costo inicial mayor.