Estados Unidos autoriza compras temporales de petróleo ruso para frenar la escalada de precios del crudo. La medida responde a la crisis energética global provocada por la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, que mantiene el barril en torno a los 100 dólares.
Panelistas critican la hipocresía occidental, recordando sanciones a Rusia por Ucrania que tuvieron efecto boomerang, aliando a Rusia con China y dejando a Europa sin gas barato. Trump llamó a Putin recientemente, y Rusia gana con precios altos pese a todo.
El petróleo ruso nunca dejó de circular vía flota oscura de 600 buques, mientras políticos europeos gastan en armamento en vez de salud. La decisión de Washington podría beneficiar a Putin económicamente.
Janet Yellen busca aliviar tensiones en mercados, pero analistas ven ganancia para Rusia en el conflicto.