La escuela argentina Perrosguía entrena perros para guiar a personas ciegas o con baja visión, además de apoyo emocional para casos de autismo y actividades en hospitales y escuelas.
Los perros visitan niños internados en el Hospital Garrahan con capas de corazoncitos de velcro para que los acaricien y alimenten, reduciendo el estrés en pacientes postrados.
En escuelas e instituciones educativas, realizan actividades lúdicas para mejorar habilidades cognitivas y relajar a los chicos.
Actualmente entrenan a la perra Sol para asistir a una docente de 48 años con diagnóstico tardío de autismo y hiperactividad en situaciones de crisis.
Karina, la entrenadora, y Claudia, usuaria de un perro guía, explican las intervenciones en la nota emitida.