Walter Federico Clix, denunciante y funcionario, detalla maniobras irregulares en Boca Juniors que impiden a los socios acceder a las entradas mientras se revenden ilegalmente. Boca cuenta con casi 300.000 socios pero solo 55.000 lugares en el estadio, dejando a la mayoría afuera. La dirigencia, liderada por Juan Román Riquelme, implementó un sistema de cupo que exige asistir al 70% de los partidos para entrar, y se acusa de adulterar listados de socios activos y adherentes para favorecer a ciertos grupos.
Las irregularidades incluyen la reventa de entradas populares, protocolos y carnets a través de peñas, filiales y empresas de turismo, incluso a extranjeros por más de 100 dólares. Clix aportó pruebas como audios, videos, chats, fotos y prints recolectados de hinchas indignados que no pueden entrar mientras otros lucran. Se denuncia impunidad ya que continúa ocurriendo, como en el reciente partido ante San Lorenzo.
La Justicia, a cargo del juez Santiago Viñones en el Juzgado Criminal de Corrección 39, investiga a Riquelme como presidente, al secretario general y toda la comisión directiva por administración fraudulenta. Clix ratificó la denuncia de febrero con más evidencia y critica la falta de diálogo con la actual conducción, que evita el tema. Riquelme respondió en el canal de Boca hablando de mejoras en el estadio, pero el denunciante insiste en que involucra a dirigentes de primer nivel.
Socios adherentes esperan años para pasar a activos debido a listados manipulados, con números altos como 250.000 como activos mientras bajos como 115.000 siguen adherentes hace una década. Clix, también activo en la política interna de Boca, asegura que no hay comisión directiva real, solo el presidente y allegados como su hermano, empleados con buenos sueldos.