Los dirigentes de Boca Juniors, encabezados por Juan Román Riquelme, lanzaron antes del partido con San Lorenzo una "bomba de humo" sobre el proyecto de una nueva Bombonera para 80.000 personas, según denunció el panelista Gustavo Kuhn.
El anuncio busca tapar los problemas futbolísticos del equipo, ya que requiere aprobaciones del gobierno nacional y de la Ciudad de Buenos Aires, además de permisos imposibles como hacer pasar un tren de carga por dentro del estadio, algo sin precedentes en Argentina.
Santiago Carrera, responsable de prensa de Boca, es señalado por impulsar esta cortina de humo. Los panelistas aclararon que hay estadios mundiales como el de Bayern Múnich con trenes de pasajeros, pero este es de carga con bajo tránsito, y aún así enfrenta obstáculos legales y de seguridad.
Carlos Arbía defendió la necesidad de un estadio moderno para Boca, pero el debate giró en que distrae de la crisis actual y la proximidad de la Libertadores, donde un mal desempeño no se compensa con promesas edilicias.