Dos delincuentes en moto arrojaron dos bombas molotov contra la puerta de una casa en un asentamiento de San Martín, en el conurbano bonaerense, como ajuste de cuentas contra una mujer con prisión domiciliaria por narcotráfico.
La mujer está detenida en su domicilio por una causa de drogas, pero los narcos del barrio creen que sigue vendiendo en su territorio y la atacaron para intimidarla. Este método es más peligroso que los balazos tradicionales porque el fuego puede propagarse a casas vecinas o vehículos.
Los conductores destacaron que los narcotraficantes controlan barrios del conurbano, patrullan con armas pesadas como ametralladoras y puntos de venta abiertos a plena luz del día. Mencionaron un allanamiento reciente en el barrio 1-11-14 de la Ciudad de Buenos Aires donde secuestraron cocaína y detuvieron personas.
La situación es grave porque involucra a niños armados vendiendo drogas en esquinas marginales, y no hay una batalla efectiva contra esta cadena de consumo y distribución que perfora todos los tejidos sociales.