Daniel Kuhn, el joven herido en el tiroteo policial de Ituzaingó que mató a su amigo de toda la vida Juan Cruz Leal, contradijo la versión del oficial Lucas Adrián Gómez y detalló que el policía derrapó su moto a tres o cuatro metros adelante, les cortó el paso y disparó sin mediar palabra desde arriba de la moto en apenas cuatro segundos a unos cuatro metros de distancia. Ambos circulaban en moto para jugar al fútbol cuando ocurrió el hecho, y Kuhn negó cualquier amenaza o mano en bolsillo como alegó el policía de la Motorizada.
Kuhn describió el momento final de su amigo con crudeza: lo vio sollozando en el piso, bañado en sangre, sin entender qué pasaba, mientras él mismo caía herido por un centímetro que le salvó órganos vitales. En shock total, repetía que no quería morir, y su cerebro no procesó más; un vecino's testimonio le ayudó a recordar detalles después. No vio la detención del oficial ni supo de inmediato de la muerte de Leal, que ocurrió en el hospital.
El panel del programa destacó la irracionalidad del accionar policial, la inseguridad general que afecta incluso a un policía, y la importancia de la voz de la víctima para contrarrestar la versión oficial. Se especuló si el oficial estaba drogado o alcoholizado, ya que su conducta no tiene explicación racional sin eso, y se enfatizó que prácticas de tiro motorizado no justifican disparar sin amenaza.
Kuhn, de 21 años, exigió justicia y controles estrictos para que policías porten armas solo si están capacitados correctamente, pidiendo que no se repitan estos casos emblemáticos de gatillo fácil. Expresó miedo a represalias al imaginar cruzarse con el oficial en la comisaría, rechazó un mano a mano y valoró el apoyo de amigos y familia en su casa, aún vendado e inmovilizado.
La fiscal investigará con pericias, cámaras y declaraciones, y el conductor subrayó que sin Kuhn solo habría la versión policial, haciendo justicia por Leal esencial.