Daniel Kuhn, la víctima herida en el tiroteo de Ituzaingó que mató a su amigo Juan Cruz Leal, contradijo la versión del policía Lucas Adrián Gómez y relató que el oficial derrapó su moto a 3 o 4 metros adelante, les cortó el paso y disparó sin mediar palabra en apenas 4 segundos a unos 4 metros de distancia. Kuhn, amigo de toda la vida de Leal desde los 6 años, contó que circulaban en moto para jugar al fútbol cuando el policía actuó de forma repentina sin darles tiempo a reaccionar.
Kuhn negó categóricamente que él o Leal hubieran metido la mano en el bolsillo o la cintura, como alegó la defensa policial, y afirmó que nadie realizó gestos sospechosos al pasar por el lado izquierdo de una loma de burro para evitar el salto. Insistió en que pensó que los estaban robando cuando la moto policial los bloqueó, y solo se bajó de la suya para esquivar la bala que le rozó el costado en lugar del pecho.
Después de los disparos, el policía gritó insultos contra Leal mientras Kuhn, en shock y sangrando, se tiró al piso temiendo ser rematado. Un vecino escuchó los gritos y una mujer lo ayudó a contenerse, mientras el oficial hizo revisar a las víctimas por una mujer en busca de armas, según videos. Kuhn no recuerda ayuda directa del policía.
El incidente ocurrió alrededor de las 22:15, sin testigos iniciales en la calle, y Kuhn criticó los rumores en redes sociales que los pintan como delincuentes. Reveló que el policía pertenece a la división motorizada, habituado a derrapar y disparar desde la moto en persecuciones, pero cuestionó que dispare sin amenaza real.
Kuhn enfatizó que, incluso si fueran chorros, el policía debió intimidar sin lastimar, y defendió su inocencia como estudiantes y deportistas. Pidió esclarecer los hechos para evitar juicios prematuros, confiando en que la Justicia resolverá.