Los damnificados de La Madrid, en Tucumán, limpian casas llenas de barro, olor a humedad y restos de animales muertos tras las inundaciones que dejaron hasta dos metros de agua. Vecinos como Liliana muestran el desastre interior de sus hogares, con paredes sucias, sapos en baños y muebles lavados en arroyos, mientras solo reciben ayuda de voluntarios, iglesias y donantes privados de Catamarca.
Los afectados denuncian ausencia total del gobierno provincial y municipal, que no realizó obras de drenaje preventivas pese a inundaciones repetidas. El agua llegó al hombro en algunas casas y la ruta 157 permanece cortada, con familias refugiadas en gazebos junto al camino.
Sergio Ciriliano, desde el lugar, resalta la solidaridad popular pero critica la tardanza estatal: "Todo lo que se tenía que hacer no se hizo. Hoy es tarde". Los vecinos temen robos y esperan ayuda que siempre llega "más adelante".
La cobertura muestra el olor insoportable por aguas sucias de baños y desagües, víboras y arañas arrastradas, dejando a 6.000 habitantes sin nada en varios pueblos tucumanos.