China evacuó a 33 ciudadanos que trabajaban en Irán y los repatrió a Xinjiang vía Azerbaiyán tras ataques de EE.UU. e Israel el 28 de febrero. Llegaron sanos y salvos a Urumqi el miércoles.
Las misiones diplomáticas coordinaron el vuelo de regreso. La Estación de Inspección de Inmigración de Urumqi abrió un canal verde para trámites rápidos, aliviando la ansiedad de los evacuados.
Tian Heguo, uno de ellos, expresó alivio: "Al principio estaba muy ansioso con la ayuda del personal de la embajada. Todos regresamos sanos y salvos a casa. Me siento realmente aliviado y feliz".
El capitán de la estación afirmó: "Nuestro objetivo es que cada persona que regresa sienta la calidez y la comodidad de su hogar desde el momento en que pisa suelo chino".