Ariel Grossman, argentino que escapó de Israel, detalló los desafíos para salir del país en guerra. Salió el domingo vía vuelo de evacuación con solo 50 pasajeros por avión, llegando a Buenos Aires el martes tras escala en Europa.
El aeropuerto estaba cerrado inicialmente, con opciones limitadas como micros a Egipto de seis horas bajo riesgo de alarmas. Vuelos limitados por seguridad, ya que es un blanco estratégico lleno de aviones de guerra y combustible de Estados Unidos.
El despegue desde Tel Aviv ocurrió entre alarmas de misiles, con pasajeros en refugios. En Barcelona, coordinó con aerolíneas para vuelos a Buenos Aires, ante cancelaciones masivas a Medio Oriente.
Estaba de paseo y trabajo cuando estalló el conflicto, con una semana restante de viaje.