Paulita Bernini reporta desde Madrid, Tucumán, donde abrieron la ruta 157 para drenar el agua estancada en el pueblo tras inundaciones. Instalaron un puente peatonal que permite a los vecinos cruzar y volver a sus casas, recuperando lo poco que queda.
El agua bajó vertiginosamente desde anoche, cuando casas como un kiosco estaban hasta la mitad sumergidas y ahora drena por el corte en la ruta. Vecinos caminan con botas por el barro, algunos salen de campamentos improvisados en la ruta para chequear daños.
Una vecina cuenta que perdió casi todo en su casa y busca dónde dormir, mientras otros regresan con ayuda. Falta presencia política, pero la apertura del cauce es clave para que el agua circule y no quede estancada.
La situación sigue calamitosa, con correntadas y gente ingresando al pueblo Madrid para evaluar pérdidas.