102 socios de Boca Juniors presentaron pruebas contundentes contra Juan Román Riquelme y la Comisión Directiva por reventa ilegal de entradas populares, manipulación del padrón de socios y administración fraudulenta. Walter Federico Klick, director nacional de precursores químicos del Ministerio de Seguridad y exdirigente xeneize, radicó la denuncia en el Juzgado Correccional y Criminal 21 con videos, chats de WhatsApp, audios y registros de peñas y filiales que demuestran la venta clandestina de protocolos y abonos solidarios sin contabilidad oficial.
Los hinchas denuncian que, pese a pagar cuotas durante años, no pueden acceder a la cancha ni a instalaciones como la pileta o confitería, mientras empresas de turismo y filiales venden entradas de popular –exclusivas para socios– a hinchas no autorizados, como parejas francesas en partidos. Boca cuenta con 200.000 socios pero solo entran 30.000 a popular, generando un subregistro millonario no declarado, con superávit de más de 30 millones de dólares en 2025 sin mejoras.
Se acusa también el pase irregular de adherentes a activos manipulando números de antigüedad para vender carnets de socios con bajo número. Denunciados incluyen a Riquelme, su hermano Cristian "Chanchi" Riquelme, secretario general Ricardo Rosica y toda la directiva. Klick, opositor histórico, grabó declaraciones y 102 socios están listos para declarar por asociación ilícita.
El panel repasó la distribución en La Bombonera: plateas y palcos para abonados caros (desde 1,5 millones de pesos), populares para socios con presentismo, pero el exceso genera mercado negro. Piden balances a IGJ, Conmebol y CIF para verificar ingresos ocultos de partidos como contra Alianza Lima.
Riquelme defiende su inocencia públicamente, alegando amor al club, pero el escándalo revolucionó el mundo Boca, con menciones a elecciones pasadas contra Andrés Ibarra (respaldado por Mauricio Macri) y presencia de Javier Milei.