Las ventas en comercios cayeron entre 25% y 30% desde abril, con cientos de locales cerrados en galerías y textileros al borde del cierre, contradiciendo datos oficiales de consumo subiendo 12%. El panel mostró imágenes de persianas bajas y denunció la recesión real.
Comerciantes relataron dificultades para sobrevivir con costos altos y consumo deprimido, uno amenazó con cerrar pese a ser referente textil. Contrastaron promesas de 'consumo creciendo' con la realidad de burbujas económicas y economía 'floreciente' irreal.
El patentamiento de autos cayó 4,9% en enero-febrero, sumando a indicadores de crisis profunda pese a relatos gubernamentales optimistas.