Los abogados de Telefe se reunieron con el esposo de Jenny Mavinga para evaluar una denuncia penal contra Carmiña por sus insultos racistas en Gran Hermano, donde la llamó "negra", "monito del barco" y dijo que "parece que la acababan de comprar". Santiago del Moro expulsó inmediatamente a Carmiña de la casa, mientras el panel de Desayuno Americano repitió el video del incidente y debatió el silencio cómplice de Emanuel, quien se rio y no intervino.
Federico Pita explicó que el racismo en Argentina es estructural, alimentado por el mito de un país blanco y el artículo 25 de la Constitución que fomenta la inmigración europea, generando estereotipos contra latinos, chinos, colombianos y senegaleses. Insistió en romper el silencio y concientizar para combatir el odio, rechazando el punitivismo puro sin cambio cultural.
Pamela David contó su anécdota de 2015, cuando dijo "familia blanca y pura" al referirse a los Macri y recibió una carta del INADI, aprendiendo la responsabilidad de los comunicadores en no viralizar prejuicios. Criticó que Carmiña, con 16 años en TV paraguaya, jugó al límite buscando confrontación pero no midió la expulsión.
La familia de Mavinga repudió el hecho en redes: "Un país maravilloso, infelizmente, con gente de mierda", contó cuántas veces sufrió racismo sin consecuencias y pidió justicia, sintiéndose representada. Advirtieron que no es solo color de piel, sino envidia, y cuestionaron si festejar exponer racistas o entristecerse por su existencia.
El panel advirtió que el episodio podría repetirse en la casa sin un trabajo profundo contra la discriminación, y esperan novedades sobre la denuncia y cómo sigue el reality.