Santiago del Moro expulsó a la participante Carmiña de Gran Hermano por expresiones racistas contra su compañera Mavinga, a quien llamó "negra", "monito" y comparó con una esclava recién llegada de un barco. El conductor anunció la salida inmediata por intolerancia y discriminación, enfatizando que tales comentarios no caben en el programa y representan una conducta inadmisible.
El panel de Desayuno Americano reprodujo el video del incidente, donde Carmiña agrede verbalmente a Mavinga mientras otros participantes aplauden y festejan los estereotipos, mostrando complicidad en el racismo. Mavinga no se enteró de los insultos porque no le mostraron el tape en la casa. Los panelistas destacaron la falta de conciencia en la casa, ya que nadie reprochó los dichos y varios se rieron.
Se comparó con la ley argentina 23.592 de antidiscriminación, que prevé penas leves de uno a tres años y son excarcelables, a diferencia de Brasil donde es punible con mayor rigor. Los expertos criticaron la ineficacia de la legislación local, que no disuade el racismo, y señalaron que endurecer penas no es prioridad del gobierno de La Libertad Avanza en el Congreso.
Reacciones externas incluyeron a Anamá Ferreira, quien denunció el racismo en redes y su programa, y a Laura Uffal, quien la criticó por supuesta discriminación pasada mientras defendía la condena al acto. La familia de Mavinga expresó conmoción. Carmiña se justificó como "chiste" y pidió disculpas, negando ser racista, pero el panel insistió en la falta de educación y conciencia.
El debate subrayó la necesidad de desaprender discriminaciones y educar sobre racismo, más allá de expulsiones, ya que el resto de la casa no comprendió la gravedad.