Rusia enfrenta escasez de alimentos y encarecimiento tecnológico por la guerra en Irán, aunque se beneficia de la suba del petróleo como exportador.
Vladimir Putin pidió señales a Europa para reanudar exportaciones de hidrocarburos, paralizadas por la guerra en Ucrania y el bloqueo del estrecho de Hormuz. Mientras, Rusia sufre tensiones en importaciones pese a pedir fin a los ataques contra Irán.
Además, circula un informe no verificado del FBI sobre posible ataque iraní con drones en California, ligado al torneo Indian Wells. Analistas destacan la dificultad de atacar territorio estadounidense por su posición geográfica y potencia militar.
La tensión escala con ataques a civiles en Irán y respuestas potenciales, comparadas al asesinato del líder supremo por Israel y EE.UU.