Ricardo Quintela cometió un sincericidio al declarar que Argentina es rica y potente "a pesar de nosotros" que gobernamos provincias y nación, y que no logran fundirla pese a esfuerzos.
Panelistas se burlaron del lapsus, comparándolo con actos fallidos y recordando frases como "los chachos" para billetes devaluados.
Ironizaron que lo traicionó el subconsciente y lo dejó en cara de cubierta, mostrando guardados billetes viejos como recuerdo.