Adriana Aguirre y Ricardo García revivieron en un stream su tormentosa relación de más de 30 años, con Aguirre confesando que le cae bastante mal por sus infidelidades y exigencias de compensación económica millonaria.
Aguirre relató cómo García se fue a vivir con otra mujer, la acusó de tener un "pene de madera" y lo tildó de "pelotudo", mientras él se defendía destacando su personalidad única y negando agravios.
El intercambio incluyó insultos constantes, menciones a celos persistentes y burlas sobre su edad y atractivo, con Aguirre buscando pretendientes jóvenes en la tribuna virtual y García quejándose de ser "podrido" por reclamos.
Los conductores de Bendita ironizaron sobre la similitud de los streams con la televisión tradicional, criticando la falta de maquillaje y el tono escandaloso.