La escasez de gas licuado en India obliga a restaurantes a cocinar con leña ante la falta de garrafas incluso en mercado negro, como consecuencia de la guerra en Oriente Medio.
Pequeños comerciantes gastronómicos reportan caídas del 70% en ventas porque cocinar con leña es más lento, costoso y genera humo, reduciendo la capacidad y calidad. Compran toneladas de leña a 20.000 rupias, cuando una garrafa cuesta hasta 5.000 pero no se consigue.
Los dueños evalúan cerrar negocios, con riesgo para 45 empleados por local, y redujeron menús. Este impacto cotidiano muestra cómo el conflicto afecta industrias diarias, desde combustible hasta inflación prevista.