Un proyecto de ley establece evaluaciones de idoneidad psicológica obligatorias para altos funcionarios públicos, incluyendo al presidente, para garantizar aptitud ética y constitucional.
Panelistas debaten la iniciativa: algunos la ven positiva como un psicotécnico laboral, otros la critican como vergüenza que afecta reelección de Milei y requiere cambio constitucional.
Se menciona artículo 1 del proyecto y se ironiza sobre liberales, en tono polémico.