La policía desarticuló una banda organizada de robo de autos tras una pool party que terminó en allanamientos y tiroteo, con 34 operativos en total.
La banda robaba vehículos para cometer entraderas o alquilarlos a otras organizaciones criminales, con roles definidos como choferes y cañeros. En Lomas de Zamora detuvieron a tres delincuentes clave y secuestraron armas, guantes, precintos y papeles para falsificar autos.
Dos sospechosos fueron detenidos en la fiesta; uno murió al disparar contra la policía desde una planta alta e intentar huir por la ventana. La investigación duró seis meses y se aceleró por publicaciones en redes sociales.
Los allanamientos revelaron logística profesional para reinsertar autos robados en el mercado con patentes y justificativos falsos.