La familia propietaria de la quinta en Esteban Echeverría donde la policía desarticuló una banda de 15 delincuentes dedicada al robo de autos defendió el alquiler del lugar para una pool party, asegurando que lo hicieron de buena fe sin conocer los antecedentes penales de los inquilinos.
En una tensa entrevista telefónica con Martín, familiar de los dueños, el periodista cuestionó la presencia de al menos tres personas armadas que repelieron el allanamiento con tiros desde el primer piso, resultando en un delincuente muerto, ocho detenidos y dos heridos. Martín insistió en que solo alquilaron vía redes sociales dos días antes, tomaron DNI, transferencia de seña de 250.000 pesos por 13 a 18 horas, y que el lugar está habilitado como salón de fiestas con cámaras disponibles para la Justicia.
El allanamiento fue de urgencia tras una foto subida a redes que ubicó a los sospechosos, parte de una organización dirigida desde la penal de Melchor Romero. Martín negó que fuera una fiesta clandestina nocturna, aclarando que entró gente al mediodía y no excedió las 30 personas permitidas, y rechazó acusaciones de otros medios.
Los videos bodycam de los GEAR policiales registraron la agresión desde el primer piso, y el fiscal descartó excesos policiales. La investigación inició en mayo pasado por un tiroteo con ladrones en un Toyota Yaris con patente trucha, hallando en el celular del herido datos del grupo de WhatsApp interceptado.