Los atacantes de la sinagoga en Michigan y la universidad en Virginia llevaban explosivos y morteros en el baúl de la camioneta, más allá de armas de fuego habituales en Estados Unidos, revelando infraestructura terrorista vinculada a células dormidas alertadas por el FBI tras declaraciones del líder iraní, según actualización en vivo.
La policía de Washington DC incrementó la seguridad en lugares del gobierno federal e instituciones judías, mientras Michigan está controlada permitiendo retomar actividades con alerta máxima en Nueva York. El FBI vincula los ataques a mensajes del líder iraní que activan extremistas, incluso lobos solitarios.
No se considera creíble aún amenaza de drones iraníes en California, pese a advertencias al gobernador local que pide ayuda federal. Donald Trump está informado por su jefa de prensa Karoline Leavitt y el FBI, aguardando pronunciamiento oficial.
El corresponsal Ronen Swart desde EE.UU. destacó el trabajo conjunto de policías locales y federales antiterrorismo en medio de la guerra en Medio Oriente y amenazas globales.