El panel de +Verdad continúa debatiendo el escándalo del viaje en avión privado de Manuel Adorni, vocero presidencial, a Punta del Este junto a su amigo Marcelo Grandillo, periodista conocido que conduce un programa en la Televisión Pública sin cobrar directamente, aunque el espacio tiene valor comercial.
Los panelistas insisten en que, aunque el viaje sea legal y cada uno haya pagado su parte según Adorni y Grandillo, el funcionario debería evitar exponerse por la imagen contradictoria con la austeridad gubernamental de Javier Milei, especialmente ante filtraciones habituales en el mundo de la aviación privada desde aeropuertos como San Fernando.
Se menciona una investigación preliminar de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA), a cargo de Sergio Rodríguez, por dos viajes oficiales del jefe de gabinete con su esposa, bajo posibles delitos como violación a la ley de ética pública o malversación, pero el foco regresa al vuelo privado de Adorni como cuestión ética y política más que penal.
Grandillo, con oficina dependiente de Adorni y trato cordial confirmado por panelistas, genera sospechas de posible intercambio de favores, similar a casos pasados con aviones oficiales; el debate subraya que la legalidad no exime de cuidado en la percepción pública en política.
Filtraciones y fotos en aeropuertos privados son comunes, y panelistas como Pancho Olivera recomiendan no subirse a esos aviones para evitar escrutinio opositor.