Manuel Adorni llevó a su esposa en avión presidencial a Nueva York por la Argentina Week y se hospedó en el lujoso Langham Hotel, contradiciendo su discurso de austeridad y trabajo duro como Uber o cosecha de caña, mientras Marcelo Grandío, su exjefe en productora In House, ahora trabaja para él en Televisión Pública con programas y su hijo empleado.
Adorni voló a Punta del Este en avión privado con Grandío, pagando supuestamente 3.800 dólares con plazas de Estado, aunque antes dijo que lo invitó un amigo; planeaban ir a Miami pero suspendieron por el escándalo, quedándose extra en Nueva York. El panel critica contradicciones y dos denuncias penales en su contra, más pedido de interpelación opositora.
Grandío, presentado como fracaso periodístico de 30 años, yerno de Luis Nófal (dueño TyC Sports), llegó a medios por conexiones familiares y pagaba espacios en radios y canales para programas propios; ahora Adorni lo contrata ilegalmente en TVP, violando ética pública según nota en La Nación, dándole ciclos donde Adorni fue primer invitado y le hizo 18 reportajes.
Grandío defendió su rol en TV Pública diciendo que hace un favor a Argentina pese a pedir su cierre, generando furia en el panel que lo tilda de caradura e hijo de puta. El escándalo incluye relación inversa: de jefe de Adorni a empleado estatal gracias a él.