Carmiña ingresa al estudio de Gran Hermano y pide disculpas públicas a Mavinga y su familia por un chiste racista que le costó la expulsión del reality. Explica que usó su muletilla habitual de "borra eso" al darse cuenta del error, pero que todos se rieron en ese momento y no dimensionó la gravedad, ya que estaba cómoda en la casa.
El panel cuestiona la sinceridad de las disculpas de Carmiña y le reprocha que no toma en cuenta la gravedad del comentario, que no pidió disculpas antes de la sanción y que echa culpas a los demás por reírse. Insiste en que tiene un problema naturalizado de irse de boca y necesita replantearse, aunque se niega a victimizarse o llorar.
Se muestra un video de Emanuel pidiendo disculpas a Mavinga por su complicidad en el chiste, aclarando que fue un jodón de mal gusto pero que él fue el primero en decir que estaba mal. Carmiña cierra reiterando disculpas a Mavinga, su familia y la producción, reconociendo que debe trabajar en sí misma y que aprendió a bajar la cabeza.