En el segmento Profesiones Argentinas, trabajadores de ortopedias relataron su rutina atendiendo esguinces, fracturas de tobillo y tendinitis, comunes por deportes y torceduras.
Se quejaron del olor a pies en plantillas para chicos, contrarrestado con alcohol y talcos, y destacaron el uso del centímetro para medir fajas, rodilleras y plantillas.
Admitieron problemas con clientes impacientes, doloridos y que no devuelven elementos pese a garantías y reclamos legales, afectando el stock para otros pacientes.
Notaron mayor demanda de plantillas por conciencia deportiva y estética, estudios baropodométricos innovadores, y productos como medias de compresión y cintas neuromusculares para lesiones por celulares.
Los empleados enfrentan consultas absurdas, como si nebulizadores son bombas de agua o si botas walker lavables, y pacientes con recetas médicas sin explicaciones.